Pez en la luna es un espacio de formación que toma como referente los modelos de la pedagogía Waldorf, la pedagogía activa, la antroposofía, y las emplea de acuerdo a los procesos colectivos de sus estudiantes, que varían desde niñas y niños en la etapa inicial hasta jóvenes. Además este espacio invita a la participación constante de los padres, fortaleciendo los vínculos con sus hijos en el ámbito afectivo y académico.

Viajar hasta el proyecto “El Pez en la Luna” parece ser  un largo recorrido. Es situarte en el barrio Limeño  “El Sol de la Molina” situado en la zona Este de la ciudad. Para llegar allí tuve que estar casi  una hora dentro de un colectivo, hasta pasar la Universidad de Ciencias y Artes de América Latina, ahí me bajé y recorrí un camino hasta encontrarme con un lindo cartel en el suelo. Había llegado

Al entrar me recibe una mujer que se presenta como Marcela. Un agradable ambiente abierto, con huerto y flores me dan la bienvenida, y luego paseamos por el huerto.

Marcela cuenta que llegó desde Chile para trabajar en el proyecto. Intercambió ideas y correos  con una de las fundadoras  y tras visitarlo, decidió quedarse en Lima y trabajar en él.

Pasamos a la “mamaloca” que es una de los espacios principales donde se lleva a cabo el rito de entrada y salida, al que llaman “La subida” y “La bajada” a la luna. Cuando lxs chicxs llegan al proyecto, todos juntxs realizan esa “subida” a la luna, y antes de marcharse logran bajarse.

La cocina es coqueta, chiquita y recurrente. Marcela  relata cómo lxs niñxs gestionan sus desayunos ” ellxs se reparten los alimentos y se los preparan a su modo, además tienen hierbas que cultivan en el huerto y también las usan y las comparten- Expresa Marcela.

De ahí, vamos al espacio del juego simbólico. Un lugar  amplio, que se divide en lugares más pequeños, de los cuales cada uno es un “taller/rincón” Él de la música, el de lectura y el de juego. Cada uno de ellos está organizado de forma accesible para lxs niñxs, con diferentes materiales e instrumentos. Algo que me llamó la atención del rincón de música fueron los cajones musicales pequeños, en un tamaño para niñxs.

En el paseo hasta el aula de arte vamos charlando sobre los  diferentes materiales que tienen en cada uno de los rincones del espacio exterior del Pez. Este proyecto tiene una gran cantidad de espacios abiertos, las diferentes salas no están comunicadas entre si, por lo que el trayecto de unos lugares a otros, se hace todo de forma externa.

Me muestra otros instrumentos, creados por lxs mismos referentes del lugar, que son invenciones, que fueron mostradas como obras artísticas y luego sirvieron de elementos para lxs chicxs del proyecto.

¿Como trabajan en el pez en la Luna?

Tiene varios puntos  sobre los que se sustentan, sin embargo  las dos más importante, son los que se llevan a cabo durante la mañana con chicxs de inicial, y las tardes y los sábados con los talleres que desarrollan con chixs mayores.

Los talleres en la tarde tienen un gran peso de relación artística. El proyecto tiene un claro carácter artístico , todxs sus referentes tienen formación en clown y la mayor parte se dedica al mundo del arte plástico, visual, teatro, etc.

En la actualidad tienen once niñxs por las mañanas y en el resto del trabajo que hacen por las tardes y sábados, llegan hasta lxs cincuenta. Cuentan con dieciséis adultxs  que colaboran en este espacio, más Rufo (el perro) al que se le considera un cuidador/acompañante más dentro del proyecto. También está  Vanesa, la psicóloga del centro, que sirve de soporte para todos los temas en referencia con la salud.

Cada tres meses se hacen reuniones/talleres con los papás y mamás del proyecto, que suelen girar en torno a temáticas concretas  con el proceso de crianza de sus hijxs, los límites, el aprendizaje, etc.

La pedagogía que utiliza este centro es una mezcla de diversas corrientes, como la Waldorf, la pedagogía activa, la antroposofía, etc. Aunque  en realidad el proyecto tiene una pedagogía propia, que toma de todas esas corrientes algunas cosas y las vincula con una gran dosis de pintura, arte y música.

En el recorrido también  conozco a más miembros del equipo, entre ellos a Georgina, una de las fundadoras . Ella  habla del gran carácter del proyecto y de su “flexatilidad” concepto que han inventado para definir su trabajo y se basa en ser flexibles, ágiles y versátiles.

Existe entonces una pedagogía bastante particular en función de la propias necesidades y de acuerdo a su trayectoria. La “Pedagogía de lo Absurdo” explicada como que  lo absurdo es lo que más felicidad puede generar y  por tanto no se debe coartar la libertad ni de lxs niñxs ni de las personas, por muy absurdo que pueda parecernos el desarrollo de su actividad. “¿Por qué negar lo absurdo? Y no respetar el tiempo que cada uno le da a las cosas ”- Manifiesta Georgina.

Tres puntos fuertes que definen el proyecto son: El arte, el juego y la imaginación. Todo esto se vincula con el fuerte lazo con la naturaleza, que es un elemento integrador en todo el proceso de su desarrollo pedagógico. Y es que la distancia  del proyecto no es casual, han intentado seguir en la urbe, encontrado un espacio de conexión directa con el entorno, que no implique  ir a la sierra o salir de la ciudad. Han conseguido albergar un pequeño rincón dentro de una ciudad, donde se respete el vínculo con la naturaleza.

¿Cuál es la Historia del proyecto?

El proyecto nace en 2009 con los talleres que se han llevado a cabo  por artistas de diferentes campos. Estos talleres ahora se siguen desarrollando en las tardes de la semana y los sábados a la mañana. En este espacio concurren niñxs que el sistema normativo tradicional, diagnóstica o va expulsando de alguna de las maneras. Niñxs que son “demasiado” activxs o que imaginan “demasiado”

Como nido lleva funcionando un año y visto el éxito, están trabajando para ampliar su oferta educativa a una primaria. Para cuando lxs  niñxs vayan creciendo.

Georgina y Enrique comenzaron este proyecto, sin saber concretamente el público que se haría con este espacio, pero siempre tuvieron la clara intención de que todo lo que se hiciera mantuviera un vínculo con el arte.

Si les preguntamos por el nombre del proyecto, ellos indican que  “El Pez en la Luna nos encontró a nosotros, no andábamos buscándolo. Vino solo, un día así, casualmente“. Desde entonces cada vez han encontrado más motivos reales para que el proyecto se llamara de esta manera. Como por ejemplo la simbología del pez, de la luna, de lo absurdo a la vez del mismo.

En un principio  las personas que visitaban el proyecto, no entendían la propuesta, y quedaban en un desconcierto ante el mismo. “Cuando no puedes darle formato a algo, el desconcierto se acrecenta y este proyecto basado en puro arte, era difícil de ubicar” – Indica Enrique

 ¿Cómo se sostiene el proyecto?

Este proyecto hace malabares artísticos para  mantenerse y se hace  estable en una economía que no contempla que las alternativas tengan cabida. Por ello se financian con las mensualidades que lxs chicxs pagan por las mañanas en el proyecto o las tardes.

Desde el equipo, también realizan coaching creativos para empresas que lo necesiten, y así crean recursos para sostenerse en el tiempo.

 

Por otro lado llevan a cabo grupo de mujeres que se reúne en el mismo espacio y realizan trabajos en colectivo, mientras debaten y plantean diferentes temas. Acogen muestras de arte, juegos en la calle, todo aquello que desde el arte se pueda promover, pero también necesita obtener recursos de todo esto para continuar con el proyecto en el tiempo.

Han formado parte del proyecto “¿Jugamos?” Una alternativa  de intervención urbana, en donde se invita a los vecinos del sector a jugar. Los juegos están impulsados por lxs mismos niñxs, invitando a grandes y pequeños a crear con materiales reciclados, tizas, etc.

Entre las cosas que me parecieron más destacables está el carácter crítico desde el que se enfoca la diversidad funcional. Reciben en los talleres de la tarde a niñxs que vienen del sistema educativo formal, con diagnósticos y medicación. Desde este, se intenta trabajar de una forma personalizada evitando la medicación e intentando desmitificar el peso del diagnostico sobre la trayectoria personal de esxs niñxs.

Los talleres que se dan por la tarde se plantean como alternativa a un sin fin de problemáticas que el sistema educativo certifica.Si estás dispuesto hacer un largo viaje por el espacio, recorriendo el arte, este espacio, es una gran oportunidad.