En México cada día más personas deciden educar y aprender con sus hijos desde el hogar. Algunas familias se rigen por temáticas estructuradas y otras se orientan por las preferencias y desarrollos emocionales de sus hijos. El “homeschooling” comienza a fortalecer su propuesta en muchas ciudades, y Vianney Gallardo nos da a conocer más detalles de esta interesante incitativa.

El homeschooling es el nombre con el que internacionalmente se conoce la educación en el hogar, y se refiere a todas aquellas familias que deciden educar a sus hijos de manera desescolarizada. Algunos siguen programas estructurados en su día a día, otros se guían más por los intereses particulares de los pequeños. Cualquiera de las dos maneras de llevarlo a cabo, representa una opción que cada vez más familias eligen en México para educar a sus hijos desde el contexto familiar.

Aunque todavía es un tema muy desconocido en el país, cada vez más familias se suman a esta manera alternativa de aprendizaje fuera de un sistema estructurado. Y por ser así, aun no hay una legislación que lo regule, ni a favor, ni en contra. Para esto muchas de las familias mexicanas o extranjeras viviendo en nuestro país, se han ido buscando camino para poder llevarlo a cabo de manera satisfactoria. Muchas de ellas, incluso, se mantienen en contacto unas con otras para poder darse apoyo en los diferentes procesos tanto educativos y emocionales como de margen legal.

Una de las principales instituciones que se utiliza para poder certificar la educación en el hogar en México es el INEA (Instituto Nacional para la Educación de los Adultos) por medio del programa MEVyT 10-14. Este programa fue creado para erradicar el rezago educativo, ya que los porcentajes de niños y adultos que no tienen concluido los niveles de primaria y secundarias son cifras muy altas, entre ellos, la gran mayoría, son personas de escasos recursos que por su situación económica no pudieron asistir a la escuela.

Instituto Nacional para la Educación de los Adultos

Algo interesante de este programa es que parece estar pensado justo para las familias que han decidido educar en el hogar, pues para entrar a él se necesitan algunos requisitos muy simples y su material educativo es muy básico. Por tanto, el programa sigue los lineamientos de libertad que tanto se busca con los modelos alternativos para la educación.

Sabemos que en algunos países como Estados Unidos la educación en el hogar es regulada por instituciones educativas y en otros países como España, por ejemplo, se han formado asociaciones civiles con el fin específico de proteger de manera legal a las familias que optan por esta alternativa, y que algunas asociaciones buscan reglamentar de alguna manera esta forma de educación.

Sin embargo, en México, la mayoría de las familias “homescoolers” han encontrado un gran apoyo en el INEA y una gran libertad de llevar a cabo sus procesos tan particulares de aprendizaje al encontrar una perspectiva legal que defiende la diversidad cultural en la que los padres son quienes eligen de manera libre el tipo de educación que sus hijos llevarán a cabo, mientras cumplan el requisito de impartirles la enseñanza que esta especificada como obligatoria, y es por esto que las diferentes organizaciones entre familias prefieren continuar de esta manera tan libre de llevar a cabo el proceso educativo sin presiones de presentar exámenes constantemente o estar regulando anualmente a los niños.

Los padres de familia prefieren certificar los estudios de primaria y secundaria ya que los niños están preparados para el tema. Desde la perspectiva de marco legal, podemos describir al homeschooling como una opción real y fácil de llevar a cabo en el país. Y una de las tantas razones por las que agradecemos ser mexicanos ya que nuestras leyes respetan nuestra diversidad cultural y los programas que en México se emplean dan apoyo a la libertad de aprendizaje.

Sin embargo el homeschooling en México tiene muchos retos, no solo el marco legal. También tiene una barrera social, pues muchas familias se ven juzgadas por no escolarizar a sus hijos, incluso por sus mismos parientes cercanos, vecinos y amigos. Fundando en ellos un gran miedo y en algunos casos titubeos en la toma de decisión ante el nuevo camino que están por llevar para el futuro de sus hijos.

Los principales señalamientos de terceros se basan en la poca información sobre el tema. Acusan a los padres que desescolarizan de descuido hacia los niños, por no cubrir las necesidades de socialización, así como el miedo a que los niños no aprendan todo lo necesario ya sea porque los padres no están preparados para la enseñanza o porque los niños se liberen demasiado y no se ajusten a métodos de aprendizajes sin una estructura rígida.

Pero en contraposición a lo que se cree, el homeschooling tiene una gran ventaja con respecto a la escolarización en todos estos temas.

  • Los niños socializan de manera natural no solo con niños de su edad, sino con adultos, adolescentes y niños de todas las edades, pues las actividades cotidianas están llenas de relaciones interpersonales y retos de comunicación efectiva, que se tiene que generar entre ellos para poder formar un ambiente libre pero respetuoso, en el cual los padres de familia pueden interferir para dar apoyo a los pequeños e informarles de las diversas herramientas que se utilizan en el día a día para fomentar las experiencias de negociaciones pacificas entre ellos y las personas de su alrededor.
  • La educación se lleva de manera integral por lo tanto los niños se sienten con gran animo de aprender porque cada enseñanza será una herramienta más para cubrir sus propias curiosidades. El éxito de la educación en el hogar se observa en respetar los ritmos e intereses de los pequeños, es por esto que crea un sentimiento de satisfacción tanto para los padres como para los niños.
  • Así cada familia va moldeando su propio proyecto educativo basado en los temas, materias y experiencias que más disfruten, podrán profundizar tanto como lo requiera el niño e inclinarse hacia lo que más crean conveniente como familia, sin la necesidad de atarse a una estructura sólida creada por los patrones de enseñanza escolarizada.