El proyecto Mares en Perú continúa fortaleciendo sus propuestas de aprendizaje e inclusión. Desde hace algunos meses vienen trabajando actividades de autoreflexión para priorizar sus intereses, y ahora suman sus iniciativas para abordar una propuesta colectiva y pedagógica de crear un secundario diferente en Lima

Sobre Mares ya publicamos en Reevo hace varios meses, sin embargo el proyecto ha cambiado tanto que se hace pertinente  contar muchas de esas  evoluciones y pasos que ha dado en este tiempo.


Es una propuesta pedagógica que comienza atendiendo a la necesidad de crear un secundario. Posteriormente, se suma la de dar cabida a un nivel primario también. Esto se debe a las demandas de mamás,papás y niñxs que terminaban inicial y buscaban algo “diferente” más respetuoso, que fomentara la autonomía y la libertad.

El espacio, se sitúa en la actualidad en el barrio Limeño de “Magdalena del Mar” concretamente en la calle Jirón Trujillo, al 222, en una gran casa con jardín y suelo laminado de madera. En las paredes del salón principal, justo a la entrada, cuelgan horarios, propuestas, ideas, etc. En el centro hay una chimenea chiquita pintada de un rojo intenso que hace cálido el lugar.


Hay una sala de lectura, con una estantería repleta de libros y una alfombra donde se crea un sitio agradable. Allí pueden sentarse un rato, a leer, descansar, reflexionar, o simplemente para perderse o estar solx con unx mismx.

Frente a esta sala queda el salón de lxs más pequeñxs, que no  se creó con la intención de permanecer allí, fue tal vez pensado luego  de que el equipo, investigara, reflexionara, y observara a lxs chicxs, y así consideraran que necesitaban un espacio de contención, de resguardo, un espacio propio.


Por otra parte está la cocina que funciona además como espacio de encuentros, charlas y de aprendizaje de idiomas. Puedes ver en los muebles de la cocina, carteles en francés con el nombre de cada cosa.

El espacio de arte es un patio gigante convertido en un salón multiusos al aire libre. Allí se desarrollan sesiones de carpintería, de arte, de pinturas en las paredes, pintura en piedras, y además se usa para conversar, dibujar, jugar o simplemente acompañar a otrxs.

El espacio de arte en MARES ha sufrido diferentes modificaciones hasta poder ser, lo que ahora mismo se da. El proyecto ha pasado por un proceso de autoreflexión y atención a lxs chicxs hasta ver que necesitaban de este lugar.

Tienen un aula de música insonorizada, con una batería y diferentes instrumentos. Arriba de ese tienen otro espacio donde se llevan a cabo diversos talleres.

La última habitación que conocí es la utilizada  para que lxs chicxs puedan trabajar en grupo cuando deciden desarrollar talleres entre ellxs mismxs.

Todo esto gira en torno a un patio central donde lxs pequeñxs corren y trepan por las palmeras, lxs más grandes conversan, y lxs referentes tocan la guitarra, charlan, se ríen y disfrutan de su espacio de trabajo, compartiendo la jornada.

¿Cómo nace Mares?

Este proyecto se crea por las demandas, incertidumbres y necesidades de familias que buscaban una alternativa a lo tradicional. Es así que madres y padres se unen junto con Leonardo, uno de los impulsores del proyecto para crear MARES.

Sin embargo, esto lleva un largo proceso de investigación, de lecturas, de visitas a otros proyectos, de experiencias previas, hasta poder lanzar una respuesta concreta.

MARES nace de diferentes reuniones entre algunas de las familias que hoy día forman parte del proyecto. Como toda experiencia ha ido cambiando y evolucionando en este año y medio que lleva en funcionamiento. Nuevos talleres se han incorporado, nuevas familias, nuevxs chicxs, nuevos niveles y nuevas vivencias.

Los grupos de chicxs en MARES, se dividen en tres grupos, pequeñxs, medianxs y grandes. Cada uno de estos grupos tiene a dos personas referentes del mismo. Estos, tratan de acompañar el proceso del grupo con un contacto más cercano, unos cuidados más personales y llevando a cabo un mayor clima de “familia” con ellxs. Son lxs responsables de hacer las asambleas con sus grupos, escuchando sus necesidades, propuestas y resolviendo inquietudes desde la autonomía y la libertad.

Entre los aspectos destacables, cabe mencionar que algunxs de los referentes que forman parte del proyecto son padres de algnxs chicxs del proyecto. Con el desarrollo del mismo, estos se han ido sumando de una forma más profunda para asumir más responsabilidades.

En el tiempo de mi estadía conversé mucho con estos dos papás que transitan el proyecto y hablan de su experiencia como un proceso bastante interesante ya que ambos tiene bastante relación con el desarrollo de los vínculos y la profundidad del concepto de comunidad.

En MARES se hace partícipe a toda la comunidad de las decisiones que se toman en su interior, se comparte, se escucha y se dialoga de forma asamblearia para tomar decisiones.  Esto hace que de alguna manera el proceso se vaya ampliando a la apropiación por parte de otras personas. No hay jerarquías que organicen MARES sino que la horizontalidad marcan el rumbo.

Las grandezas y las miserias de estos procesos se concentran justamente en esta intención del cambio, del probar caminos diferentes que acerquen la teoría a la práctica, y esto le sucede a lxs miembrxs de esta gran familia.

La economía, por ejemplo, es uno de los puntos fuertes y a la misma vez débiles, que hacen tambalear a veces el proceso de estabilidad . Los presupuestos del proyecto son compartidos a la comunidad que la conforma. Al inicio del curso, para poder fijar que cantidad necesitará el proyecto, se reúnen para darse con solvencia durante el año.

Esto supone un gran avance y cambio respecto a las economías de otros proyectos, más ajustadas a una mensualidad inamovible que de alguna manera, fomenta la exclusividad de algunas de estas experiencias a un solo sector económico. Considero que la propuesta participativa, flexibiliza el proceso de acceso al proyecto.

¿Qué ocurre con las certificaciones en Mares?

El tema de las certificaciones es complicado. En la actualidad el Estado Peruano no reconoce experiencias como esta, por lo que no concede certificaciones que acrediten la formación de lxs chicxs que maduran en este espacio.

Esto complica el acceso posterior de lxs mismos a otras formaciones. Por el momento la Educación Básica Alternativa propone soluciones, como tomar un examen que acredite sus conocimientos para poder engancharse al sistema educativo formal.

 

No se puede certificar una curricula que no tiene curricula

Se ha puesto “patas arriba” el orden y estructura de una curricula cerrada a ser cuestionada, para convertirla en un baúl de conocimientos centrados en los intereses de lxs propixs chicxs, y eso da a lugar que ellxs mismxs sean quienes puedan exponer qué talleres quieren llevar a cabo y con quién.

En las asambleas, tanto en las generales cómo en las de cada grupo, lxs chicxs proponen temas que les interesan para llevar a cabo un taller.

El resultado es que consensuadamente se va decidiendo cuáles talleres van fijándose. Así mismo hay talleres que son una vez a la semana durante un mes, pero se pueden transformar en talleres semestrales si lxs chicxs así lo desean, o también tienen la posibilidad de hacer talleres puntuales en un día.

Esto quiere decir que los propios referentes están en un periodo de autoformación constante y que en cualquier momento pueden llevar a cabo talleres en los cuales no tienen por qué sentirse especialistas porque se hará en un acompañamiento entre el proceso de formación de lxs chicxs y el propio proceso de formación del referente.

En mi opinión esto desarrolla capacidades de autonomía, autoformación y autogestión del aprendizaje para los conocimientos y los ritmos de cada persona.

Más importante que enseñar un conocimiento es poder enseñar a aprender a alguien.

¿Cómo es un día en Mares?

Llegué a 9:30 a.m, justo en la hora libre después de la asamblea me encontré a todxs en el salón conversando, tocando la guitarra. Se respiraba un ambiente amable.

Al rato, cada uno empezó el taller que le correspondía, decidí quedarme en el de matemáticas con los más grandes. La verdad, me costó entender qué andaban tratando de resolver. En este caso el referente planteaba un problema de medición de una superficie, cada unx, tomó un material diferente para hallar el resultado.

Mientras ellos resolvían el taller de matemáticas me pasé a la zona de arte. Allá, estaba Bruno, uno de los referentes de lxs más pequeñxs y también papá. Estaban pintando piedras con las manos, y fue llamativo experimentar con los diferentes colores. Recuerdo preguntas como ¿Y si mezclamos marrón con violeta qué saldrá?
Mientras estos pintaban, en la mesa de al lado algunxs de lxs grandes trabajaban carpintería.


Me acerqué a charlar con ellxs. Con materiales reciclados y trozos que sobran de maderas, hacen diferentes cosas. En concreto, unx de lxs chicxs estaban intentando crear una caja que cerrara simplemente encajando las piezas de la caja, se trataba de que encajaran las esquinas.

Al rato, seguí transitando hasta encontrarme con uno de los chicos más grandes que ya en la sesión anterior me había contado que con la madera de sus monopatines viejos estaba construyendo unos posavasos porque su padre siempre se enojaba con él, porque manchaba la mesa con el cerco.

Llegó la hora del desayuno y todxs se fueron al patio poniendo una mesa en el centro con fruta y cada unx se acercaba hasta allá y tomaba lo que quería.

Después hubo dos de los chicos que se subieron a la sala multiuso de arriba y con la ventana abierta estuvieron cantando alrededor de una hora. Era interesante estar en la sala de arte y ver cómo mientras los pequeños recreaban una fábrica de chocolate (Tras haber visto la película de “Charly y la fábrica de chocolate”) tres  chicas pintaban en la pared, justo al costado de los pequeños.

Luego del almuerzo pasamos a la última parte del día donde nos encontramos todos en el patio para agarrarnos fuerte de los brazos, levantar la pierna, dar un paso al frente y un pisotón, todos juntos y a la vez. Eso significaba que cada unx debía ocupar su puesto dentro de lo que significa la organización de la limpieza de la casa. El orden de la limpieza, esta prefijado y elegido por ellxs, por esto, cada uno sabía dónde tenía que ir y que hacer.

El rito del paso es un empujón para  darle ganas a la limpieza. Cuando se termina de limpiar, ellos pueden  ir donde quieran y al rato regresar para la asamblea final, que marca el final del día.

En la asamblea comparten las últimas percepciones, las últimas ideas, los últimos relatos. Se desean buena tarde y con eso, se despiden hasta mañana.

Cuando todo acaba, MARES se queda vacío, pero aún los referentes se esperan a cerrar el día con algunas consideraciones finales sobre cosas relevantes que se hayan dado en el lugar.

¿Qué proyecta Mares para un futuro Cercano?

Allí se cocinan sueños, cambios y se proyecta una evolución constante. En menos de un año el proceso ha dado cabida a un primario que no estaba en los planes del principio y eso me hace pensar que este proyecto albergará más necesidades y más cambios.

El espacio se ha comprometido a albergar las reuniones semanales de lo que será el grupo de activistas de Reevo en Lima, asumiendo el compromiso para dar lugar a ese tejido de redes que tanto se está demandado no solo en Lima, si no en el resto del Perú.Además, el 06 de septiembre, MARES también dará cabida a los talleres de investigación sobre pedagogías alternativas que se vendrán desarrollando los sábados en el espacio.

Ya los sábados a la mañana, tienen lugar talleres de coro donde participan a parte de lxs chicxs que lo deseen del proyecto, otros chicxs, externos al proyecto se vienen sumando a esta actividad.

A futuro podría ser otras muchas cosas que aún no es, pero que ya resuenan en el sitio o en el intercambio constante de cuestionamiento e ideas. Por ejemplo, el proyecto por ahora alberga a chicxs de secundaria que van a terminar en algún momento esta etapa. Puede, si ellos desean, que tengan que decidir hacia donde irán posteriormente. Aunque si bien es cierto que en este espacio no hay grados ¿Cuando debería dejar de acudir un chicx al mismo? ¿Por qué no podría continuar autoformándose con vistas a un deseo o un gusto concreto que pueda ser una profesión y retribuirle económicamente?

Quizás este lugar está gestando un proyecto más amplio que podría ser un centro de recursos para toda la vida donde se pueda transitar desde el acompañamiento autoformativo y capacitador, promoviendo el cambio no solo como proyecto en una formación del desarrollo de lxs niñxs y del adolescente sino como un referente investigador y experimental en todo el proceso de desarrollo humano.