El pasado Jueves 19 de Junio, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Argentina), desde el Grupo Local de Capital Federal de Reevo llevamos a cabo un conversatorio sobre niñez y educación libre. El mismo contó con la participación especial de Virginia Blaistein: maestra, referente y activista de Reevo.

Virginia introdujo la charla presentando una serie de elementos-recordatorios que nos permitieron reflexionar entorno a diversos aspectos del tema que nos convocaba. Estos elementos físicos conforman su propuesta de “celebratorio” (ver recuadro aparte).

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Virginia presenta el “celebratorio” y sus elementos-recordatorios

Luego se abrió la conversación y no tardaron en aflorar los comenarios sobre los límites que impone la sociedad de consumo al juego de los chicos y jóvenes: la pasividad, la falta de creatividad, la sobre protección, el miedo de los adultos. Frente a eso, debatimos la propuesta del juego libre. En relación a ello, Virginia dice:

“Es juego libre toda actividad espontánea que es elegida. Tiene reglas, tiene tiempos y espacios. En la mayor parte de las experiencias educativas no es juego libre es “juego para”, un juego direccionado. El juego no tiene finalidad mas que el presente aquí y ahora.”

La ronda de participantes

La ronda de participantes

Abordamos ejemplos concretos y existentes, en gran parte aportados por Virginia quien recién llegaba luego de un largo viaje por México, Colombia y Ecuador, donde visitó mas de 40 proyectos educativos de diversa índole. Señaló que en muy pocas de ellas habia lugar para el juego libre y en ese sentido destacó la importancia de que los proyectos alternativos no se acoten una metodología o propuesta pedagógica univoca.

Finalmente compartimos una colección de imágenes para repensar y reflexionar entorno a los cruces entre educación, crianza, feminidad, familia y desescolarización.

Los elementos del celebratorio

  • La chacana: elemento de la felicidad, una de las creencias según los Queros.
  • Obsidiana: piedra muy utilizada en México y toda América, especialemente por los pueblos indígenas.
  • Un poco de Tierra: para recordar no somos mas que eso.
  • Caracoles: venimos de un medio acuoso, el vientre de una mujer.
  • Plumas diversas: el aire, parte del cuerpo, parte de la respiración.
  • Semillas diversas: la diversidad de orígenes y de lo que somos.
  • Fuego de la vela: para iluminar el encuentro.
  • Tangram: un juego didáctico
  • Dados: el azar, la espontaneidad, la novedad y como convivir con ella.
  • Caja de lapices de colores: lo sensible y lo sensorial. El olor de los lapices.
  • Tul: aquello que nos ha emocionado de niños, lo subjetivo de la mirada.
  • Ovillo de lana: reconocer los procesos, un tejido a medio terminar.
  • Una naranja: la autopoiesis, su semilla tiene toda la sabiduría y si encuentra un medio propicio podrá crecer. Ella lo compara con la idea de Winnicott de “la madre apenas buena”.
  • Maracas: el latido del corazón. Seguir al corazón. Seguir lo que a mi me sale bien.